Alfonso J Paredes

Décimas completas «en memoria de Vicente Espinel»

I

 

¡Ay de aquel traicionero febrero!

qué triste se acuestan esas décimas

 quedan a tan solo unas milésimas,

en este aciago siglo agorero.

Es Rey del poema cancionero,

he aquí está de la rima chicuela,

unas viandas para la cazuela

lanzan las redes a los marinos

«esas que echaban los sibilinos»

esa bella décima espinela.

 

II

 

Cual escudero de Pedro Castro,

el protector del Quijote y Sancho

Conde Lemos quedose tan ancho

versando espinela en su camastro.

Es tan bello como el alabastro,

los bajos fondos es su misión

de escudero a Marcos de Obregón,

cuya vida cuenta lisonjera,

que no tenía forma y manera,

de lidiar con tal desilusión.

 

III

 

Cual Fénix levanta su cabeza

afín de agitadas aventuras,

para alivio de sus amarguras

y consuelo para su tristeza.

Comienza limando la aspereza

de una existencia tan agitada,

la Florida fila adelantada

de Pedro Menéndez De Avilés,

cuyo frente recibió el revés,

de enfermiza peste envenenada.

 

IV

 

Es de Alonso Pérez de Guzmán,

el Duque de Medina Sidonia,

que conoció la triste anhedonia

siervo al Gobernador de Milán.

Allende los mares de Alborán,

que por los piratas hecho preso

difícil de roer, duro el hueso

y transcurridos algunos meses,

fue liberado por genoveses

sano, salvo y totalmente ileso.

 

V

 

A la orden de Alejandro Farnesio

cual soldado se dirige a Flandes,

aunque los versos de diez le mandes,

evitó llegar hecho adefesio.

Contra todo mar de viento etesio

encontrase a Hernando de Toledo,

en dichosa historia yo procedo,

égloga amores con prontitud

a su Antonia de Calatayud

a quien amaba con gran denuedo,

 

VI

 

Por Lombardía viajó en otoño

marchando cual guerrero aguerrido,

cantando cual cantante fornido,

a casa de Antonio de Londoño.

Casado y contento cual retoño,

fiel regresa a su patria querida

y en una epístola dirigida,

al Obispo Francisco Pacheco,

pues de vida licenciosa peco,

y en esta iglesia quiero mi vida.

 

VII

 

Recibir orden sagrada aspira,

con intención de arrepentimiento

es esclavo de su pensamiento

compuso una epístola sin ira.

Mas en Ronda apuntó con su mira,

por Granada en artes fue versado

tal universidad titulado,

asigna capellanía oronda,

hospital Santa Bárbara en Ronda,

por poco tiempo desempeñado.

 

VIII

 

Vicente de pícara novela

de escudero la contada vida

De Marcos Obregón es vencida

número variable duermevela.

Su coincidencia le sobrevuela

en su propia vida novelada,

es fácil confundir la algarada

de su folclórica juventud,

cuando le persigue la virtud

de vida alegre y apasionada.

 

IX

 

Versador de sílabas contadas,

de inspirada égloga de Eliseo

de ensoñaciones horas, Morfeo,

y algunas otras Garcilasadas.

Rimas medidas y estructuradas,

poesía suave y melodiosa,

musicales y rima amorosa,

sueltas de férreas ataduras,

engalanadas con armaduras

del color de la flor de la rosa.

 

X

 

¡Ay de aquel traicionero febrero!

qué triste se acuestan esas décimas

  quedan a tan solo unas milésimas,

en este aciago siglo agorero.

  Es Rey del poema cancionero,

he aquí está de la rima chicuela,

unas viandas para la cazuela

lanzan las redes a los marinos

«esas que echaban los sibilinos»

esa bella décima espinela.

 

El anverso del verso ©2023

En memoria de Vicente Espinel

Alfonso J Paredes