Nicolás Varela Pascual

Me amas embriagada

Ocupas de mi alma,

el rincón más oscuro.

Donde encuentras mis temores

y los usas a tu lujo.

 

Me amas embriagada,

te abres a mi alma,

me acercas a tus labios,

¡Solo dime que me amas!

 

La copa maligna,

usurpando tus sentidos,

derrumbando las paredes

de tu corazón herido,

 

te invita lentamente

a ponerte de mi lado,

a poner tu dedo helado

en la palma de mi mano.

 

Con tus ojos penetrantes,

hechizantes a mis labios,

levantar un gran desastre

en mi estable desolado.

 

Brillantes son los ojos

que hacen sudar mis palmas

y fría es la mirada,

la que niega que me ama

 

Seductora encantadora,

manipulas mis entrañas

a que nazcan mariposas

y se olviden tus hazañas

 

Y, me amas embriagada,

te abres a mi alma,

me acercas a tus labios,

tonto, creo que me amas.