¡Oh, encanto de mis encantos,
amor de mis amores!
emergen de ti mis desvelos
en estas noches de verano en Santiago,
recordando de tu cuerpo el olor
y de tus labios, los delicados besos
últimos que nos dimos frente al mar.
En mi cielo, una sola estrella
que me transporta
hasta el invierno de mi costa natal
donde sé que estás.
El humo de mi cigarrillo y una copa de vino
también me acompañan,
es lo único que tengo esta noche conmigo,
pues mi pensamiento, mi corazón y mi alma
te pertenece.
¡Oh encanto de mis encantos,
amor de mis amores!
que profundo es mi deseo de recostar
mi cabeza sobre tu hombro,
sentir tu mano que me acaricia
y tus besos que me recuerdan
que solo en ti, se lo que es el amor.
¡Oh encanto de mis encantos,
amor de mis amores!
cuan lejos te encuentras,
¡pero cuan cerca te siento!