Paradójicamente ser capaz de estar solo, es la condición para ser capaz de amar.
A menudo pensamos que el amor es la solución a nuestra soledad
Pero la realidad es que nuestra necesidad de amar puede ser una forma de evitar enfrentarnos a nuestra propia sensación de vacío
Vivimos en una sociedad que nos impulsa constantemente a buscar validación externa
Que nos enseña que el amor romántico es la solución a todas nuestras inseguridades
Pero, ¿Qué pasa cuando no estamos dispuestos a estar solos?
Cuando nuestra identidad esta tan ligada a los demás, que ni siquiera sabemos quienes somos sin su aprobación
El verdadero amor no nace de la necesidad de completar lo que nos falta
Sino de la capacidad de ser pleno en la soledad
Solo cuando dejamos de huir de nosotros mismos, podemos amar sin exigir
Sin depender, sin que ese amor se convierta en una carga emocional
Así que preguntémonos, ¿estoy realmente preparado para amar o simplemente estoy huyendo de mi mismo?