Hernán Mejía Silva

UN FINAL NORMAL

En un postergado final,

nos encontramos,

extraviados en la misma noche,

distinta luz de estrella,

una luna ajena…

somos por definición diferentes.

 

Algo que podría resultar normal,

como tal… amarnos,

¿qué más?, sin reproche,

en la vacuidad plebeya,

sin dolor ni pena,

nuestros daltonismos estridentes.

 

Hablo de postergar,

solo por jugar,

no podía ser normal,

te lo había escrito,

traicionando al instinto…

al final.