Con normalidad,
sé estar sola
pero, con sinceridad,
cuando el viento sopla
anhelo un poco de seguridad.
Porque es cansado
que mis ideas solo habiten.
en mi mente con candado.
Me gustaría, poder compartir
mis nubes de pensamientos
y poder sonreír al sentir
que, aquellos cimientos
que sujetan mi sufrir,
al fin se derrumban.
Anhelo buena compañía,
a veces creo, el problema está en mi.
Sin embargo, sé que no es así,
pues varias almas he marcado
y en ellas, huellas he dejado.
Lo triste reside en su durabilidad
y que, hoy ya no tienen continuidad.
Lo cierto, es que me hacen pensar
en que la gloria puedo encontrar;
cualquier vínculo, no me ha de llenar.
Anhelo mis días poder contar
y en alguien poderme apoyar
cuando los días no logren brillar
y cuando la felicidad, me haga estallar.
Anhelo la persona que me haga elegirle
y que me despoje de la soledad.
Y entregarme, sin tanto pensarle
a sus abrazos y su seguridad.
Pero, la realidad
es que extrañamente,
me siento en confidencialidad
y logro una verdadera amistad.
Son muchas cuestiones en juego,
desde los valores hasta el ego.
Y yo tan solo, todo entrego.
Por eso, hoy, en esta vil soledad me quedo.
Por: Ximena Rodelas ™