Los nervios se vuelven estruendos.
Te muestran armas mortales.
Se camuflan con cualquier atuendo.
Son temblores que fingen ser normales.
Te ponen una venda.
No sueltan la rienda.
Bajo candado juran protegerte,
Pero ocultan la verdad, con mentiras que no dejan de dolerte.
Despierta, una pesadilla te acecha.
Sal de ahí, rompe la maldita brecha.
La delgada línea entre la audacia y la cobardía,
El delgado borde entre el mutismo y la valentía.
Atraviesa el laberinto, crea tu ruta.
Sigue tus instintos y que nadie te lo discuta.
Rebélate ante el miedo y si te llega a tirar,
Levantate fuerte, y será a él, a quien le cueste sostener un mirar