Su imagen real
se refleja en el espejo,
al evocar su lozanía
un suspiro lacónico
se le escapa del alma.
Es consciente
el tiempo es inflexible,
pero es triste ver
la piel mustia…
Al dejar de lado
el dramatismo,
se acepta a si misma
y el espejo le devuelve
la sonrisa genuina.
Catalina.