Hernán Mejía Silva

MANOS

Al dormir,

me llevo las manos a la cabeza,

por cuidarla,

ponerlas a los costados sería un error;

una resignación.

 

Suelo soñar,

para llevarme algo de sabor a muerte,

solo un poco,

con abandono mental y deseo…

 

Morir,

entre la belleza,

por contemplarla,

sin temor,

en completa ficción…

volar,

con cuerpo ausente,

en delirio roto,

y asustado por todo lo que en mí veo,

despertar…