Sí hubiera sabido, cuando
Debía saberlo, que la vida
Goza de un sinónimo que
Tiende al anonimato,
Hubiera amortajado las cuatro
Palabras y no caramelizar
La lengua,
Nariz,
Oído,
Ojo y piel.
Darle el porqué al conjunto
Es aceptar la filosofía del limón
Que posee en su acidez duda
Para no negar; es lo mismo
Que si digo: - las flores no se
Cortan, pero de flor a flor
La muerte no importa-.
Así es como veo la vida cuando
La vida no esconde sin culpa.
Aparece el poeta como aparecen
Los brotes, y suelta, así, sin más,
Que no es el tiempo el que alarga,
Es la luz y su tendencia a viajar
En tren.
La condición de poeta hace que
Las cosas no tintineen,
Pero huelan a inesperada diciendo
Siempre que sí aun cuando
La negación exista.
Los días vividos no vienen todos
Con el mismo nombre,
Pero se asume el sobre; puedo
Decir: el sol sale pero se oculta.
Así la vida no me quita la razón
De que un día no supe que no siempre
Se llora en las ambulancias.