Tu nombre... El Amor
Aún en compañía y en mi soledad,
escuchaba al silencio gritar,
tu nombre.
Era tal mi suspirar,
que en demencia creí estar,
pero en realidad,
mi ser deseaba otra oportunidad.
Al cabo del tiempo sabio
pude darme cuenta que la experiencia,
me daba por fin, un regalo:
¡Llegaste tú!
A corazón abierto,
desbordando paz y alegría,
¿Y del amor?...
Ni preocuparse, pues ya llegaría.
Hoy tienes un nombre,
hoy eres mío y tuya soy
¡Nunca en posesión!
Pues libertad en el amor, es la razón.
Y así hasta la eternidad,
entrelazados de amor,
bendecidos por Dios
y un bello petirrojo,
recibiremos al tiempo sin temor.
Agradecidos por su nombre… El Amor.