Áspero

A dos kilómetros

Se fue mi padre y se me quedó mi madre

Fui detrás de él y me sentí culpable

Y aunque viva aquí y duerma en Alicante

Vivo ya muy lejos, vivo ya muy tarde.

 

A dos kilómetros, a unas tres calles

vive en su casa sucia mi única madre

mientras yo descanso aquí, largo y culpable.

A dos kilómetros, a unas tres calles.

 

Bienes perecederos son mis ambos padres

y yo un hijo eterno, largo y distante.

Cuento cuentos largos y escribo tantos males.

Y pienso tanto tanto que se me hace tarde.

 

En mi silencios yacerán millares de veces que debí contestarte antes.

Escribirte más y preguntarte si bajaba a verte cruzando esas tres calles.