Jhon Deivy Torres Vidal

AUNQUE ME CAIGA EL MUNDO...

Aunque esté cayendo sobre mí 

el techo del mundo y sus estruendos

y revienten en añicos y trizas

los vidrios de mi alma ya trozada,

diré por siempre que estoy bien,

que marcha en orden mi garganta,

que mi saliva escupe risas

y otras mentiras que me encubran.

 Nunca diré que vulnerable 

callo las cosas que me agravian,

que me desvivo en el desvío

y me destajo en los atajos.

Nunca oirás que en mi camino 

se crucifica hasta mi sombra.

Me duele ahora cada paso 

como clavetas en mi espalda.

Pero diré que ando liviano,

que mis zapatos me confortan

y que mis pisadas tejen danzas.