Ernesto Nexticapa Javier (Escritor Nocturno)

SEMBLANZA DE LUZ Y OSCURIDAD

 

 

Con la mirada triste y un vacío en mis manos 

cabalgo el corcel de la noche sin sentido 

mirando las manecillas del reloj de los años,

floreciendo en las estaciones del olvido.

¡Ay poeta vives en la grisácea penumbra 

qué se desnuda al alba como flor marchita!

Un hondo silencio entonces la secunda

y deja una fría palabra en la piel escrita.

 

Vuelan por tu brumoso cielo golondrinas,

las golondrinas de la que escribió Bécquer

son tan negras como las añoranzas pérdidas

que se remolcó aquel mar en su lobreguecer.

Es desdén o mi dicha llevar está cruz 

hacia el gólgota sin voces, seco  y sombrío,

¡Condenado a esta existencia sin tu luz

a la bruma espesa sin querer cuando sonrío!

 

¿Y quién escuchará la oración de mis ojos

cuando llueva sobre aquel sueño de tu rosa,

quién respira el nardo tibio de tus hinojos

y contemple tu plétora belleza oh diosa.

Ven bendice con tus desdén la existencia mía 

llévame a dónde nunca pronuncien mi nombre

borra cada rastro de ti, de mí, de poesía 

silencia con tus besos las huellas de este hombre.