Cuando sientas tristeza y deseos de llorar,
trágate las lagrimas no vale la pena derramarlas,
porque nadie te devolverá tus sueños ni tu pasado,
y los ojos enrojecerán y sentirás un sabor amargo,
Y si a la noche ves a la luna que se deshace,
no llores demasiado, solo un poco,
ella también suelta sus pesares,
te calmas y la miras en silencio, sentirás un gran alivio,
y la noche no será un fardo pesado,
sera flor de olor delicado,
y sentirás tu alma agradecida,
aunque notes las lágrimas que te queman vivas,
te las tragas, ya llorarás a escondidas,
como hace la luna que se difumina,
y derrama su llanto suavemente mientras suspira.
Eternidades