Despierta el día.
La nueva primavera
llama a la puerta.
Sobre los campos
las gotas del rocío
dejan su nota.
Un manto blanco
se ofrece, bajo el cielo,
a nuestra vista.
Despierta el hombre
después de un buen descanso
tras larga noche.
Con paso firme
empieza la jornada
del nuevo día.
Y una sonrisa
florece entre sus labios
cobrando vida.
Despierta el niño
del mundo de los sueños,
al de los juegos.
Ambos se mezclan
y el sueño y la inocencia
van de la mano.
...Suspira el cielo,
y manda su saludo
de primavera.
Rafael Sánchez Ortega ©
27/03/25