Hasta pierdo la razón
contemplando tu sonrisa,
que es mar, es cielo y es brisa...
más suave que el algodón.
Será mi fina visión
que de pronto se alimenta
de una flor sabor a menta
o es tal vez indiscreción.
Solo quiero imaginar
un beso de enamorada
y que surja de la nada
el poderte yo besar.
Y hasta lo puedo soñar
en noches de pensamientos
y expresarte lo que siento
por decir y no callar.
Quiero sentir tu calor,
descubrirnos en tu nido,
caer ante ti rendido
y brindar por el amor.
No tengas ningún temor
ni sean fríos tus días
porque yo te abrazaría
desde fuera al interior.
Eres tú mi tentación,
eres tú con ese encanto,
que huyes de los viejos llantos,
mujer de alegre canción.
En mi justa conclusión,
si en amor nada me pides
pues de mí que no te olvides
cual sea tu decisión.