Se vive en tiempos de pantallas,
donde lo que brilla es lo que se aplaude,
y lo que vale…
a veces ni se nota.
Todo es rápido, inmediato,
un consejo en treinta segundos,
una frase motivadora
que suena bien,
pero no siempre encaja en todas las vidas.
TikTok, YouTube, Instagram,
nos muestran personas que parecen tenerlo todo claro.
Pero a veces falta contexto,
falta historia,
falta verdad.
No es que esté mal compartir,
es que no todo lo que es viral
trae valor.
Y no todo lo que no se ve,
carece de importancia.
Hay actitudes que no hacen ruido,
como el respeto,
la gratitud,
la paciencia.
No son trending,
pero transforman.
Desarrollar buenas cualidades
no siempre dan likes.
Pero si dan paz.
Y eso, en este mundo ruidoso,
es oro silencioso.
Aveces es bueno mirar un poco más profundo,
Y no dejarnos llevar solo por lo que se muestra de recordar
que lo que realmente importa…
casi nunca viene con un filtro.