El tiempo cambió y me cambió,
con su calor abrasante,
con su temple distante,
y la soledad de sus lluvias…
fue por la ventisca de su centro,
en el susurro de sus noches,
colores que pasaron,
y las mañanas llenas de anhelos,
entre cristales y clamores,
que nunca esperamos,
entre sueños que nunca llegaron…