Hernán Mejía Silva

EL TIEMPO

El tiempo cambió y me cambió,

con su calor abrasante,

con su temple distante,

y la soledad de sus lluvias…

fue por la ventisca de su centro,

en el susurro de sus noches,

colores que pasaron,

y las mañanas llenas de anhelos,

entre cristales y clamores,

que nunca esperamos,

entre sueños que nunca llegaron…