Ríe,
y tu aliento
traerá la primavera
a las hojas de un árbol.
Ríe,
que el campo seco
ansía la flor
y un lago perfumado.
Ríe,
que tu cuerpo,
labrado en poesía,
es alegría y encanto.
Ríe,
y el Edén entero
brotará en tu boca
y en mis labios.
Ríe,
porque quiero
ver tu sonrisa
cuando esté llorando.
—Felicio Flores.