En el pasado, cuando estábamos juntos, un vinito era nuestra compañía perfecta.
Tú me decías, con una sonrisa, \"Un vinito, por favor\", y yo te lo servía con gusto.
El mistela, tu vino favorito, era el que más te gustaba compartir.
Recuerdo las noches, que lo bebíamos juntos, y cómo nos hacía sentir, como si estuviéramos en un sueño.
Ahora, que ya no estamos juntos, me gustaría tomar una copa de vino a tu lado.
Sentir tu calor, tu sonrisa, y compartir un momento, como en el pasado.
Pero sé que eso es solo un sueño, y que la realidad es diferente.
Así que me quedo con el recuerdo, de aquellos momentos, que compartimos con un vinito.
El mistela, sigue siendo mi recuerdo, de aquellos momentos, que te hice feliz.
Y aunque ya no estemos juntos, sigo queriendo compartir un vinito contigo.