Si me fui en la noche,
si me perdí en el valle,
si me fui entre los suspiros del aire…
El árbol protege,
tanto el canto de la mañana,
como el eco de la estrella…
Si me perdí en ambos,
si me escapé por la ventana,
si fui el sueño que se convirtió en nada…
La sombra de las ramas,
es refugio, aún en la penumbra,
y de su caricia nada cambia.
Si me despedí del viento,
si me transformé en la noche,
si fui esa nada… para la que nada llega.