Es de noche, la luna brilla
Dando al jardín un aspecto extraño
su luz bañando las piedras porosas
los troncos gruesos y las ramas tupidas
en contraste con el bochorno del día
sopla suave la brisa
y sin querer me transporto a otro tiempo
un tiempo donde un jardín había
y entre las plantas jugaba una niña
descalza y alegre mientras soplaba brisa
con las sombras hablaba a la luz de la luna
creando en su soledad un mundo a su medida
jugando con imágenes que solo ella veía
pues de prejuicios o farsas nada sabía
Como tantos que en ciudades o pueblos
Son objetos de burla y escarnio
Cuando la soledad a imaginar les obliga
A crear refugios donde sentirse seguros
Sin discernir si es real o ficticio
Lo que ven a la luz de la luna