Cupido de mí, te has reído;
en el amor nunca he creído,
pero ahora estoy confundido
de esta vez haber conocido
el amor que había perdido.
En pedazos cortaste este hilo
que me mantenía tranquilo,
del pabilo de este cavilo
que me ataca como espabilo.
Sin duda, esta vez me flechaste,
has sido el mejor vigilante
y ahora a mi alma condenaste,
ni siquiera me diste chance
de recuperarme al instante
después de bailar este dance.
Autor: Rodrigo Martínez
29 de enero 2025
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