Natividad (Soneto)
Es negro el firmamento del desierto
y en Belén, un dornajo como cuna...
Penetrando las luces de la Luna,
sin ajuar, con la brizna está cubierto.
El niño de sonrisas es abierto,
artesa con la paja, la fortuna...
Con la andorga vacía, solo ayuna
y su cuerpo sin ropa descubierto.
Las viandas no le faltan al Dios santo
al saber del Mesías los pastores...
El cielo es quien se viste de colores;
formando las estrellas bello manto
la Fugaz, va marcando donde hay flores
naciendo el redentor de pecadores.