nachosol

Sangre dulce diabética

Un rio dulce corre por mi vida,

néctar de canela y miel, bocados

de dextrosa. Un rio de sed para calmar

mis monstruos ocultos.

Dulce es el amor en el laberinto

de la amarga dulzura.

Dulce es el silencio que avanza

como un latido de un reloj de sombras.

Sombras y luces en lucha con la

sangre dulce diabética.

Mis venas llevan su dulce veneno,

eco callado, sabores caramelizados.

Mi cuerpo es un campo de guerra

marcado por las glucosadas gotas

que deshojan la flor de mi vida.

Dulces desvelos danzan en el insomnio

en sintonía con la metformina,

néctar que vive en mis venas.

Luces titilan dulces amarguras

en la piel ajada y desgarrada.

Lentamente me alcanza mi enemigo

envolviéndome con su dulzura

en sudario frio.