Dime, amor, porque me miras
de esa forma deslumbrante,
pues te veo tan radiante
que así mis versos inspiras.
Dime, amor, porque tus labios
dejan entrever sonrisas
que suelen ser las premisas
de besos tan necesarios.
Bésame con la pasión
que se besan, los amantes
que de lujuria exultantes
se entregan con efusión.
¡Bésame!
Abrázame mientras besas,
estrechándome, tan fuerte
que nunca jamás despierte
sin letras para mis versos.
Ese néctar delicioso
al que me acerco a beber,
es esa esencia a absorber,
que hace al amor virtuoso.
¡Bésame!
Tú desnudas mis ojos,
yo te miro en silencio,
entregándome a tus besos,
siento que no pasa el tiempo.
Voy y acaricio tu piel
y me rindo ante tu cielo
al abrigo de ese anhelo,
me acuerdo del sueño aquel.
¡Bésame!
Quiero más que aquel instante
que fue ilusión y locura,
quiero mi boca y la tuya
en actitud deseante.
Arrebátame el suspiro
más profundo de mi alma
donde yo pierda la calma
mientras te abrazo y te miro.
¡Bésame!
Classman