Casi cae rocío de mis ojos,
de mis ojos fríos, este otoño
Casi hasta desfayecer yo solo
yorando lágrimas de oro
Casi me siento en el trono
de todo lo infinito ilógico
como el sueño de un loco
perdido en este delirio cósmico
Casi estoy triste, casi pero no
debo rendirme ni pedir perdón
a cambio de un amor doloroso