Carlos Eduardo

I R R E P E T I B L E S

 

Vivimos sorprendidos

en cada instante

porque todo nos excede;

 

somos ínfimos eslaboncillos

de una cadena desconocida e inmaterial

que tiene múltiples grados de libertad

en su movimiento

y jamás se detiene ni regresa;

 

perpetua energía

que pretendemos asirla

mediante amor, esperanzas, instintos, emociones,…

 

sin embargo,

siempre toma rumbos inciertos,

invislumbrables, …