Hernán Mejía Silva

CARRETERAS

De una caída me traje una tormenta,

brutalidad…

por su calma me llegó el grito de quien se lamenta,

fatalidad…

 

Carretera entre los bosques,

con rumbo, hacia ninguna parte,

el agua derramada, desbordante,

y la neblina ciega con sus reproches.

 

Me fui al abismo,

cambiante, inconsistente,

por no saber amar, por ser yo mismo,

desperté, al mundo, inconsciente…

 

Traía en mis párpados granos de arena,

severa…

pues mi corazón había guardado la lluvia,

serena…