La próxima vez que visionéis mi nombre,descansará en un nicho
La próxima vez,mis lágrimas yacerán en el pavimento desdicho.
El aroma de mi morada será el de mi sangre posada en el filo de la cuchilla,
¿Lo último que escribiré? Será un lamento de despedida.
Lo próximo que mi resquebrajado cuerpo percibirá será un coro desaliñado de lamentos
Que cantan al son de mis venas putrefactas,
Que bailan a la par de mi deceso.
Mi pelo será ceniza
Y ya no habrá hogar para la tristeza,
Pues formaré parte de ella.