Entre los picos de gloria,
las esperanzas florecientes,
y los intervalos de oscuridad que juegan a ceñirse sobre mí.
Para volverme a la oscuridad de mi ser.
Ante las lágrimas que nublan mis ojos,
y los dolores que sacuden y oprimen a mi corazón.
Mirando a la gente pasar, dejando inadvertido el caos, la soledad y la injusticia
Sintiendo a los pájaros cantar cada mañana y a la lluvia caer adornando el silencio de la noche.
Entre todos mis contras, temores, pecados, luchas, derrotas y cada pensamiento que me lleva más abajo de mí misma.
Ante todo y más.
¿Eres la sonrisa que me es permitida?
En gracia y misericordia.
¿Es usted está dicha atrevida de sentir mi corazón latir?