Morí para el que me perdió fe
para quien no me supo esperar
dónde está la alegría de la resurrección
quién se alegra su dice encontrarme sabiéndome perdido
No quiero ser el hijo muerto
la muerte me sabe a sueños no cumplidos
al miedo por no haber vivido intentando
soy lo inalcanzable de una utopía
la realidad que decanta tu soterrado desprecio
No necesito que mi padre invente parábolas
no necesito la envidia de mi hermano
busco constantemente
cada vez me importa menos tu manipulación y tu hipocresía
Parte de recorrer este camino me enseñó a calcular la madurez de los frutos
parte de esta desolación cabo un hoyo en mi pecho
puedo alojar el fuego sabiendo que hoy o mañana se extinguirá
existen monedas que no formarán parte de la apuesta
Existen apuestas por saber cuándo será la siguiente caída