Antonio_cuello

Nada queda

Nada queda...

solo guijarros de vasijas rotas

Miradas distantes de una larga ausencia

Las horas volubles de un reloj de arena

que volaron dispersas en las brisas de Abril

Quedan los sueños vacíos de un romance trunco

cual débil manojo de rosas que muere al nacer

Las cuerdas de un violín con arpegios rotos

que ya no tocará en nuestra marcha nupcial

 

Nada queda...

solo remanentes de un paraíso azul

Las guerras perdidas de un general legendario

que postrado en su hamaca llora su desazón,

el ímpetu de las olas golpeando el espolón

Quedan las efemérides de hermanos queridos

que nunca volvieron al seno de su hogar

Quedan los ecos de voces conocidas

que ya no me llaman a jugar en el solar

 

Nada queda...

solo el perdón de las ofensas recibidas 

La nostalgia de un pueblo al que nunca volveré

Las odas de un manuscrito ajado por el tiempo,

sobre la hojarasca grisácea de un otoño cruel

Queda la voz querida de mi padre,

suspendida en los vados de caminos polvorientos

Quedan las puertas de mi lejana casita blanca,

abiertas para siempre, esperando mi regreso.