mauro marte

LA RISA

La risa se desprendió
corrió por las calles

en busca de un rostro donde posarse

vio los rostros dormidos

los cadáveres deambular

por las mugrientas avenidas ,

escaló a las azoteas

en las vetusta plazas vociferó: ¿dónde hay un viviente?
la risa se entristeció, lloró

y hondamente pensó:

“hasta los muertos tienen agallas para morirse

sin reír”.

y la risa dejó de reírse

y después de lamentarse como Job,

se arrastró más allá del Cosmo

a preguntarle algún dios sobre el hombre

y respuesta no halló
aun los dioses desconocen al hombre

y la risa entonces se lamento,

malditamente más que Job.-