el brujo de letziaga

¡Ay si vinieras!

Cuánto diera
por saberte en mi choza,
lujo de ojos,
y con ríos de luces en tus dedos.

Cuánto diera
por esos pechos tan hermosos
y tu sonrisa en máximos.
Arquetipo sostén de mi deseo.

Cuánto diera
por tu ligero rubor de beso,
para mi un imperio
donde quiero mi cautiverio.

¡Ay si vinieras!
Ábreme todas las puertas.
La que te oculta el amor y la felicidad
y la que te da mi vida.