Antonio Martín

Lápida vieja

Aquí no yace nadie
desde tiempos remotos,
lápida vieja,
quizás en otros tiempos
desahogo de alguien
y lugar de lágrimas
por la triste ausencia
de aquellos que se fueron,
pero esta lápida de Dios
tan vieja como el mundo
es hoy, adorno del tiempo,
sin flores ni penas,
las flores se extinguieron
y de las penas... ni el eco,
debajo de la lápida
solo es tierra mojada,
raíces y malas yerbas,
hasta los muertos se fueron,
pero invita al silencio.