Rafael Escobar

\"TRIBUTOS DE AMOR\"

 

 

En sus radiantes pupilas

brillaba el cielo,

y en su sonrisa traviesa

un suave gesto;

en sus labios palpitaba

un dulce beso,

que era de mi alma de vate

el gran deseo,

porque yo siempre soñaba

beber su aliento,

y en sus sábanas de seda

tener su cuerpo,

que era la fuente divina

donde mis versos

bebían las dulces mieles

de mis ensueños.

 

¡Y fue una tarde de lluvia

de crudo invierno,

cuando su imagen lozana

tomé en su lecho;

y acariciando sus formas

con embeleso,

gocé la gloria suprema

del dulce encuentro!

Allí vivimos los dos

de amor el fuego

bajo la tierna mirada

del Dios eterno

que bendijo nuestra unión

con grandes truenos.

 

Autor: Aníbal Rodríguez.