Imagina el tiempo perdido
pensando siempre en el pasado
es como llover sobre mojado
es vivir dos veces lo vivido.
Imagina el fragor sostenido
en los días aciagos de carencia
cruzando abismos con dolencias
sanando heridas y el olvido.
Imagina el camino trazado,
de peregrinos a sendentarios,
valorando firme lo logrado.
Imagina la sombra de tu techo,
el bienestar de estar con vida,
el mover tu mano bendecida.