Carlos Eduardo

R E N D I C I Ó N

Estoy listo,

me rendí definitivamente,

mi pensamiento declina;

 

a partir de este punto

es desandar hacia adelante

comprendiendo menos;

 

no se cómo avanzar

ni en un milímetro

en la felicidad de los desposeídos;

 

además no sería posible,

porque lo importante

es invisible

a los ojos de la mente.

 

No nos está permitido

poder revelar nada

de lo crucial ni fundamental.