Estoy listo,
me rendí definitivamente,
mi pensamiento declina;
a partir de este punto
es desandar hacia adelante
comprendiendo menos;
no se cómo avanzar
ni en un milímetro
en la felicidad de los desposeídos;
además no sería posible,
porque lo importante
es invisible
a los ojos de la mente.
No nos está permitido
poder revelar nada
de lo crucial ni fundamental.