Leoness

Daba la impresiĆ³n

Daba la impresión, que el mar en la noche

Brillaba con luz propia, como si un sol

Se ocultara entre el líquido interior,

Cerca de aquel barco hundido y

Troquelados sus restos, por la miríada

De cuerpos extraños, a mi vista,

Entre realidad y ficción,

Entre anemonas ranunculáceas,

Que alguien había podido cultivar

En un rincón oculto de su casa, para

Que el vecindario, siempre atento a lo extraño,

O de privada fisonomía acuática, pudiera

Soliviantar el bien común, al apreciar aquellos destellos marinos

Que penetraban por entre las rendijas de

Unos hogares sin apenas ventilación,

Respirando dióxido de carbono emitido

Por aquel viejo arlequín que navegaba

Durante las noches del fin del mundo,

Disfrazado con los corales prendidos en aquel

Pecio hundido, y cuyo resplandor seducía

Lo fantasmagórico de land art

 

¡Y el fractal espectro, se diseminaba sobre la arena de la cercana playa!