Edwin Acosta Pena

Estaré.

Estaré.

 

Estaré contigo cuando caiga la tarde,

al filo de cada madrugada

y en las noches de lunas asustadas;

y si no pudiera tocarte ni verte,

siempre sentirás que mi corazón late en tí

porque el abanico de tu mirada colorida

ha golpeado de manera colosal mi guarida,

mi estructura y mi pasión…

Estaré en tu soledad , al lado de tu sonrisa 

y en tus tristezas , estaré siempre para tí 

porque mi alma tiene el deseo de amarte 

y acompañarte al viaje mágico de tus deseos,

de tu espalda desnuda y marcada 

y de tus pechos agarrados a mí…

Estaré pendiente de tí,

y en tus pensamientos dormidos 

beberé tus piernas,

besaré tu pelvis de fuego

y tragaré tu sombra…

Estaré ahí, atado a tus muslos,

en tus cansancios,

en tu habitación de cristales empañados

y en el campo que rodea tu pueblo,

que huele a  césped recién cortado.

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