La noche me lleva,
a escuchar más a mis sueños,
descifrando mis desvelos,
la mente se eleva…
Cascadas que brotan del cielo,
una brisa de estrellas,
ilumina con sus efluvios el firmamento,
ante el insomnio y el desvelo:
contemplaciones y bellezas,
son el eco de este momento…
Cambia de color el cielo,
el sol sin su consuelo,
bajo el agua la respiración,
giraba en locomoción…
Después desperté a la vida,
imaginación a la deriva,
y sus dos lunas en la noche,
el eco sin palabras,
la existencia, el derroche,
en nuevas existencias macabras.