MIS POEMAS y yo
¿Conocen los volcanes?
¿Han estado alguna vez en uno de ellos?
¿Treparon la espiral hasta el cráter?
Entonces habrán visto aguas termales,
se han topado con fumarolas,
con lodo incandescente
y lava sólida.
Así son mis poemas,
por donde emerge el magma
de lo que llevo dentro
y surge haciendo versos
desde el propio centro
de este corazón de piedra derretida,
acuoso metal, pirotécnica labia:
Erupción, al cabo.
Cuando el sentimiento es tanto,
mi corazón estalla
y una nube de ceniza espesa,
trasciende el tiempo que me mata,
los días que me traspasan
y las noches inenarrables.
Entonces crecen poemas en mis laderas,
se desarrollan como yerba,
como plantas, como árboles
que dan su fruto amargo,
dulce o ácido,
dependiendo del rumbo
de la palabra.
Por esto al escribirlos
me siento arder en llamas,
porque hablando en plata:
yo no hago poemas,
ellos me hacen.