Ni un Taladro
Labios cerrados en el alma,
son como lo incrustado en el corazón,
amando como nunca sin poder amar en verdad,
como dice el abuelo, -¨ni un taladro la abrió¨-,
labios cerrados en el corazón,
con un sólo latir fuerte,
son como las tormentas tormentosas,
de creer en el alma muerta,
-¨ni un taladro la abrió¨-,
y quedó con los labios cerrados,
y amando en silencio sin poder amar,
cuando en el suburbio del corazón,
nadie la amó ni le abrió a nadie con sus lindos labios,
sino que San Pedro la corrió en el cielo…
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez
EMYZAG