EL FANTASMA DE LA MUJER ALTA
La mujer más alta de la reunión,
una señora muy consecuente
y moderna, había hecho progresar
a sus contemporáneos pues, solo estirando el cuello
en una complicada posición, se puede ver
más allá, más allá del recodo
que estorba la visión global del futuro.
Amante atrevida, en ideas iconoclasta,
su abuela materna mostraba una gran estatura,
muy por encima de la media, y, en esto,
también resultaba una mujer avanzada a su época.
Y una vez desaparecida, todos sus hijos
ya no pudieron atraer el progreso pues pertenecían
a una generación desinflada
en comparación con la de la abuela,
y porque, además, no disponían de las mismas
cualidades de intelecto
que esta mujer alta, difícil
como una espina candente incrustada
en la memoria colectiva.
Gaspar Jover Polo