Su voz serena,
su luz fulgente;
lass formas tan sensuales
de su imagen morena
me atraen ciegamente.
Es de sirena
su cuerpo ardiente;
do fluyen manantiales
del fuego que enajena
con flama incandescente.
Su esencia helena
es tan candente;
que igual que las vestales
la sangre siempre llena
de pasión vehemente.
Autor: Aníbal Rodríguez.