Tu pluma es un eco de lengua gastada,
una voz que me habita, rancia y cansada.
Te ahogas en versos de rima estancada,
queriendo volar... con ala quebrada.
Con métrica hueca y fondo de niebla,
te alzas, titubeas, y el alma te tiembla.
Te crees arquitecto de estrofa sagrada,
y apenas levantas ruina disfrazada.
El verbo te esquiva, tu espada es de yeso,
no hiere, no vibra, no deja un proceso.
¿Atacas mis versos? ¿O huyes de ellos?
Si apenas sostienes tu pluma de cuervos.
No hay ira en tu tinta, ni aliento en tu arte,
tu \"guerra\" es un chiste contado muy tarde.
Eres un bufón con disfraz de cruzado,
jugando al soldado con canto empolvado.
Mi capa no cae por rozar tu soneto,
ni el lobo se agacha ante el maullido inquieto.
¿Pretendes herirme con letras dormidas?
Tu pluma, palillo, no corta ni vidas.
Si quieres duelo, aquí está mi mano,
pero ven con coraje… o regresa al rebaño.