Ella, me estaba esperando,
ahí estaba tan sóla
tan blanquita, cómo la ola,
enorme mar acechando.
Murmullo de mar abierto,
siempre en busca de la arena,
ella bonita, serena
escuchando ese concierto.
Sin saberlo la encontré,
cómo mañanita hermosa,
a su vida sólo entré.
Una cosa tan grandiosa
que mi amor le demostré.
Situación maravillosa.
Dr. Salvador Santoyo Sánchez
04/04/2025