Agmeth Jimenez

La soledad y la belleza del cielo

En esta noche tan solitaria, que parece derrumbar mi ventana para que pueda admirar los astros y las estrellas, que se superan en hermosura cada una de ellas, me hace pensar en la dicha que es mi desdicha, en lo bello de lo triste y lo dulce de lo amargo. Me hace querer abrazar con llanto mi manto y volar en mis sueños, mientras me desplomo en una cordillera que representa el fin de mi aliento.

 

Esta noche solitaria me hace pensar, reír y llorar. Me hace querer gritar y dejar de lado mi lado taciturno para poder comenzar a amar, abrazar y caminar, caminar hacia el ocaso de esta noche singular. Y aunque me despierte, y un pequeño destello del sol me recuerde que sigo en la tierra, me repito otra vez: qué lindo es vivir, qué linda la noche, qué lindo el cielo que despeja mi mente y me hace ver la felicidad del encuentro seguido del cielo y la luna, que, como muchos dicen, aquella brilla como ninguna.